El mundo del vino

12 febrero, 2016

Aunque en Madrid no seamos elaboradores de vino, está claro que lo que nos gusta es beberlo. Vamos que lo hagan otro que nosotros ya nos lo bebemos. Me llama mucho todo lo que se mueve alrededor de este sector. No tenía ni idea, hasta que visité una empresa en la localidad segoviana de Cuéllar, a 150 kilómetros de la capital, poco menos de dos horas en coche. Se llama Export Cave, y es todo un ejemplo de cómo una empresa sabe buscar un nicho ante la necesidad.

Y es que, hace unos años no se bebía tanto vino como se hace ahora, de ahí que haya empresas que hayan visto negocio en todo esto. Me llamaron mucho la atención los decantadores. Los hay desde los más sencillos a los más sofisticados, rectos, estilizados, con forma de jarra, etc. Me comentaron que estas cosas se hacen para servir cómodamente y apreciar los aromas y sabores del vino, ya se sabe que el postureo del vino llama mucho la atención.

Y lo de los tapones es todo un mundo. Yo que estaba acostumbrado al de corcho de toda la vida, pues ahora nada de eso. El tapón es un elemento clave para la conservación de las propiedades de vino y especialmente de su burbuja. Y es que no hay que permitir que los vinos pierdan la burbuja, para ello hay que usar los tapones para vino y cava de alta calidad, incluso algunos pueden llevar tu nombre o el de tu empresa.

Otro detalle curioso es el de las cubiteras. Me recordó a cuando en las cenas de San Valentín metías en un cubo hielos para mantener el lambrusco fresco. Ahora todo ha evolucionado. Ahora las cubiteras de hielo están realizadas en acrílico o acero inoxidable de alta calidad, en varios colores y formas, de diseño clásico o vanguardista y de diferentes capacidades que permiten ser personalizadas a gusto del consumidor. Estoy seguro que con estas cubiteras no se me había escapado ni una novia.

Elegir la copa

Pero la clave más importante está en la elección de la copa. Puedes encontrar copas de cristal o vidrio de vino, cava, combinados… así como copas de policarbonato de alta calidad y copas monouso con pies de colores intercambiables que se adaptan a cada necesidad para que disfrutes con el elemento del dios Baco.

Siempre recuerdo que mi padre, cuando abría una botella de vino para una celebración, no estaba bueno, y él decía que era por el mantenimiento. Estoy seguro que si hubiera tenido las vinotecas no le hubiera pasado eso. Se usan para la conservación del vino, con diferentes capacidades, tamaños y potencias de enfriar. Les hay desde los modelos más sencillos con refrigeración termoeléctrica, a las vinotecas más sofisticadas que incorporan sistemas de refrigeración por compresor,  preservación y dispensación de vino por copas. Vamos una gozada.

Como puedes comprobar la visita que realicé a esta empresa me ha servido para mucho. No digo que soy un experto, pero al menos cuando me tomó un buen vino, yo os recomiendo los vinos de Ribera de Duero, puedo dar mi opinión, y no solo de sabores.

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